Lo Imposible
¿Alguna vez te has encontrado ante una situación verdaderamente complicada? Seguramente sí, ya que la vida está llena de desafíos.
Leamos juntos este inspirador pasaje que nos habla de cómo enfrentar desafíos aparentemente imposibles.
¿Alguna vez te has encontrado ante una situación verdaderamente complicada? Seguramente sí, ya que la vida está llena de desafíos.
Leamos juntos este inspirador pasaje que nos habla de cómo enfrentar desafíos aparentemente imposibles.
Dios está haciendo Su preciosa obra y está extiendo Su Reino aquí en la tierra a través de aquellos que lo aman, aquellos apasionados por Dios y por las almas.
Tus palabras, testimonio y actos de amor tienen un impacto en la vida de las personas. Un impacto mayor del que puedes comprender.
Una palabra amable, una sonrisa, un acto de generosidad, una conversación agradable, una oración… pueden ser usados por Dios para cambiar el corazón de una persona, de su familia, y de las generaciones por venir. ¿Acaso no es impresionante?
La paradoja del mundo moderno es que las personas se sienten cada vez más solas en una sociedad hiperconectada.
Como náufragos en un mar de ‘likes’, muchos anhelan conexiones genuinas que le den significado a su vida.
Ellos esperan ser encontrados… y Nuestro amado Señor Jesús ya los está buscando.
Los milagros de sanidad que Jesús llevaba a cabo siempre dejaban grandes lecciones a su paso.
Mientras una persona tenía un encuentro personal con Jesús y recibía sanidad, los demás quedaban impactados con su ejemplo y enseñanza.
Abre tu corazón y escucha qué quiere hablarte Dios hoy.
A veces manejamos nuestro tiempo con Dios como un monólogo en el que sólo hablamos nosotros. O como un buzón de peticiones… Pero la oración puede ser mucho más que eso.
Recordemos hoy un maravilloso tesoro que Jesús enseñó a sus discípulos acerca de la oración.
Muchas veces no dimensionamos cuán importante es hablar de Jesús a los demás pero la verdad es que a través de nuestras conversaciones Dios puede cambiar la vida de los que nos rodean.
Hoy, el Espíritu Santo quiere hablar a tu corazón y recordarte que Jesús te envió a llevar sus buenas nuevas.
¿Has oído a alguien decir: “si no lo veo, no lo creo”?.
Estas fueron justamente las palabras que dijo Tomás, el discípulo que necesitó ver a Jesús para creer que Él había resucitado como prometió que lo haría.
Y la verdad es que muchos de nosotros en ciertos momentos somos un poco como Tomás: hasta que no vemos, hasta que no tenemos la respuesta que buscábamos de Dios, estamos llenos de dudas y de inseguridad…
¿Estás demasiado ocupado en tus propios asuntos? Es común que nuestras agendas apretadas nos lleven a priorizar lo urgente sobre lo importante.
Lo urgente es eso que no puede esperar (familia, trabajo, proyectos). En cambio, lo importante es la razón por la cual Dios nos llamó.
Jesús no hace entradas forzosas, pero se hace notar. Él llama sutilmente a la puerta, como quien espera ser invitado.
Si Jesús hubiese caminado por el mundo en nuestros días, probablemente cada persona que aún no lo conoce tendría su solicitud de amistad “pendiente por aprobar” en todas sus redes sociales.
En palabras del reconocido teológo Albert Barnes, “si es admitido, él viene y habita con nosotros; si es rechazado, se da la vuelta en silencio, tal vez para regresar y llamar de nuevo”.
Jesús Llama a la Puerta de tus Amigos Read More »