¿Soy yo?
En algún punto de nuestro caminar con Jesús, muchos nos hemos sentido descalificados para compartir el evangelio por dos cosas: nuestros pecados y nuestras limitaciones (“No estoy lo suficientemente preparado”).
La verdad es que si esperas a sentirte calificado para compartir el evangelio, quizá te quedarás esperando.











Charla con nosotros