Mi roca
¡Dios te llama a cambiar tu valle de lágrimas por manantiales de vida!
Él tiene gracia y nuevas fuerzas preparadas para ti en este día.
¡Dios te llama a cambiar tu valle de lágrimas por manantiales de vida!
Él tiene gracia y nuevas fuerzas preparadas para ti en este día.
En este tiempo de revisar y preparar nuestro corazón, el Espíritu Santo está hablando de la necesidad de renovar nuestra forma de hablar y apartarnos de toda maldad en nuestras palabras.
Recuerda: la clave está en el corazón.
Las palabras de mi boca Read More »
La semilla es la Palabra de Dios y la tierra es nuestro corazón.
Entender esto es clave para que consideremos cómo podemos cultivar nuestro corazón.
Con Su verdad, Dios nos va limpiando día a día para que seamos libres de las mentiras que nos han esclavizado y para que cada área de nuestra vida rebose de fruto.
Cuando le das a Dios tu 100%, recibes de Él mucho más de lo que podrías nunca imaginar.
Reflexionemos hoy en este conocido versículo.
¿Te imaginas lo que sería conocer los pensamientos de Dios? Pues no es algo tan lejos de nuestro alcance como podría parecer en un primer lugar.
La paz es una de las claves más importantes a la hora de tener una mente renovada.
Al poner tus pensamientos en Dios de manera constante, podrás experimentar la paz completa que lo cambia todo.
Nuestros pensamientos determinan en gran manera nuestras acciones y la forma en la que nos comportamos.
¿Qué clase de pensamientos son los que más abundan en tu mente de manera general?
Día a día el mundo nos bombardea con mentiras y conceptos contrarios a la Palabra de Dios. El resultado es que a lo largo de los años esas mentiras se han convertido muros y fortalezas en nuestra mente, pero hoy, Dios tiene para ti una invitación para ver tu vida cambiada.
¿Qué clase de pensamientos sueles tener en tu día a día? No sé si te lo has planteado alguna vez, pero lo que pensamos determina en gran manera nuestra vida.
Por ejemplo, una persona que siempre se fije en lo malo de cada situación, será una persona negativa, sin ilusión, insegura. En su día a día, esos pensamientos harán que siempre espere recibir malas noticias y aun cuando las que vengan sean buenas, dudará de ellas y las verá con escepticismo.
Por el contrario, una persona alegre verá esas mismas situaciones con una perspectiva totalmente diferente.