|
Pon Tu Propia Vida Sobre el Altar de Dios
por Apóstol Randy MacMillan
Una y otra vez Dios nos está llamando a la santidad.
Dios quiere una iglesia sin mancha,
que se purifique, que se guarde para Él,
ofreciéndose sin reservas.
Un cristiano le estaba preguntando a Dios:
- Señor, ¿Dónde está el fuego de tu poder para mí?, ¿Por qué no me están pasando cosas en mi vida que yo quiero ver?
Dios le contestó:
- ¿Y dónde está mi sacrificio? Mi fuego no cae sobre un altar vacío.
El altar de Dios requiere sacrifico o el fuego no va a caer. Si tú no has visto el fuego de Dios caer sobre tu vida es porque no has puesto tu ser completamente sobre el altar.
Tú eres a quien Dios busca
Cuando se habla de presentar sacrificio al Señor hay cristianos que piensan: “yo no tengo nada que ofrecer”, ¡Ofrécete a ti mismo! “Hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (Romanos 12:1).
Presentarnos a nosotros mismos: Nace de una decisión personal, de caminar agradándole al Señor en todo cuanto pensamos y hacemos.
Lo que Dios quiere de ti no es un cuerpo muerto que ya no funciona, sino un cuerpo que sigue viviendo, pero que está totalmente entregado en sumisión a su servicio. No es que tú dejes de existir, sino que Dios tenga control total de tu cuerpo vivo.
Él quiere un corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa que tiene que ver con la pureza de corazón.
|